Época Romana

La conquista del actual territorio toledano por los romanos se produce en apenas 30 años, en la primera mitad del siglo II a.C.

Roma llevó a cabo una implantación de formas y modelos nuevos, tantos administrativos, económicos, técnicos, culturales y religiosos que afectaron a toda Hispania, provocando la transformación de las estructuras indígenas existentes y su integración en la organización política y administrativa romana.

Son varios los hallazgos que ponen de manifiesto el desarrollo del mundo romano en la Comarca de los Montes de Toledo, aunque desde el punto de vista arqueológico son muy pocos los yacimientos que se han excavado.

Un aspecto importante del mundo romano es el estudio de la red viaria que para el caso de la actual provincia de Toledo se remonta a finales del siglo XIX gracias a autores como Coello, Blázquez, Moraleda, etc. Será a partir de 1969, cuando Corchado Soriano realiza una síntesis sobre la red viaria romana entre el Tajo y el Guadalquivir, conformando una red viaria principal y secundaria. Será la aportación de las fuentes clásicas como los Vasos de Vicarello, el Anónimo de Rávera y, sobre todo, el Itinerario de Antonino, la que nos proporciona un análisis más detallado de estas vías de comunicación, sobre todo la referente a itinerario entre Laminio (Alhambra, Ciudad Real) – Toledo.

ITEM A LAMINIO.TOLETUM  m.p. XCV 
MURUM m.p.XXVII
CONSABRO m.p. XXIV
TOLETUM m.p XLIV

Desde el punto de vista del hábitat, las fuentes citan dos tipos de núcleos de población: las villae y las ciudades y mansiones.

Sobre las villae habría que decir que se trata de unidades de población en el campo que representan un sistema de explotación económica de la tierra, ubicadas normalmente en zonas de llanura, junto a algún río y no muy lejos de alguna vía o calzada romana. En la Comarca de Montes de Toledo, son numerosos los asentamientos de estas características, como lo atestiguan los vestigios de material cerámico de Terra Sigillata, localizados en casi todos los municipios de la comarca: Ajofrín, Almonacid de Toledo, Gálvez, Hontanar, Los Navalmorales, Manzaneque, Marjaliza, Mascaraque, Menasalbas, Mora, Noéz, Pulgar, San Martín de Montalbán, San Martin de Pusa, Sonseca, Totanés, Urda, Las Ventas con Peña Aguilera, Villarejo de Montalbán y Los Yébenes.

sarcòfago layos

En cuanto a las ciudades y mansiones las fuentes mencionan una serie de núcleos entre los que se encuentra Consabura que aparece mencionado anteriormente en la Vía 30 del Itinerario de Antonino, como Consabro.
Consabura se identificaría con la actual Consuegra, donde según los restos arqueológicos existiría una presencia romana desde los primeros momentos de la conquista. La extensión que llegó a ocupar este lugar es imprecisa pero lo cierto es que las fuentes hablan de la antigua grandeza de Consabura. Además este territorio se caracterizaría principalmente por ser un nudo de comunicación, respaldado por la existencia de dos agentes físicos importantes: un cerro testigo (Cerro Calderico) y en segundo lugar, proximidad y abundancia de cursos de agua.

Así pues, en el término municipal de Consuegra se han hallado numerosos restos romanos que muestran la importancia de esta población como son: el circo (que estaría ubicado en la calle con el mismo nombre), la presa, los canales, los estanques romanos (que realmente forman parte de otra presa), restos en el casco urbano (estatuas, basas, capiteles, monedas, etc) o numerosos yacimientos alrededor del río Amarguillo.
Pero no solamente en Consuegra se detectan la presencia del mundo romano, sino también en la mayoría de los municipios que forman la Comarca.

Este es el caso de Layos, donde hay que destacar dos sarcófagos paleocristianos, que parecen pertenecer al S.IV, es decir, al arte paleocristiano desarrollado por las primeras comunidades cristianas. El primero de ellos fue encontrado en 1627 y es de mármol (actualmente se encuentra en la Academia de Historia de Madrid); el segundo sólo conserva su frente y fue hallado con posterioridad a 1627 y antes de 1753 (actualmente se encuentra en el Museo Marés de Barcelona).

Otro elemento fundamental en época romana son los sistemas de canalización del agua, conservándose numerosos vestigios arqueológicos de estos ingenios hidráulicos, como la presa de Alcantarilla y su sistema de canalización en el municipio de Mazarambroz, que abastecía a la ciudad de Toledo.

La presa de Alcantarilla es de gravedad, consistente en la construcción de un muro-pantalla de diversas fábricas pétreas y un espolón de tierras aguas abajo. La planta de la presa estaba formada por, al menos, dos alineaciones rectas. De la situada en el margen derecha (desde el punto de vista interior al embalse) quedan restos de unos 150m. En su posición original, a los que hoy día están adosados diversas edificaciones. De la otra alineación se encuentra casi totalmente destruida su parte central en un tramo de unos 180m., quedando de los mismo s numerosos fragmentos, algunos de gran tamaño, situados, en su mayor parte, aguas arriba del eje de dicha alineación, con una altura máxima de unos 20m.

Además de estos restos constructivos, en nuestro ámbito de estudio se han hallado diversos documentos epigráficos y numismáticos con los de Polán, donde se localizó una estela funeraria, datada por el Conde de Cedillo en el siglo II – III y dedicada a AVFIDIA MONICA, fallecida a los catorce años, hija de LVPERCO. Lo mismo ocurre en Sonseca, con el hallazgo de varias monedas romanas del siglo II – IV d.C. principalmente de Trajano, y un cipo sepulcral con inscripción funeraria "BANDU FLI VIC. TES IEX VOTOTI B MEDIT.", según el profesor alemán Géza Alfondy.

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