Ruta de los Templarios

La huella templaria en la ciudad de Toledo se remonta al siglo XIII, desconociéndose su actividad en la ciudad y salvo por algunos vestigios artísticos o arqueológicos expoliados a principios del siglo XX, el legado documental de esta Orden en la ciudad de Toledo no es muy amplio.

Tuvieron casas principales en la colación de San Miguel el Alto, incluso esta iglesia pudo ser utilizada por la Orden. En ella quedan algunos escudos en los capiteles. Cerca del templo se encontraba una casa principal que la tradición señala como la del Temple, de estilo mudéjar donde se encontraba la famosa "Botica del Temple", una habitación decorada con yeserías mudéjares adquirida por los ingleses.

En la provincia tuvo dos encomiendas, la mas extensa en Montalbán administrada desde el castillo, que se extendió desde los Montes de Toledo al valle del Tajo hasta Cebolla y otra en Yuncos.

Para recorrer las tierras administradas por los templarios en los Montes de Toledo limitadas por los ríos Torcón y Cedena desde 1207, partiremos de Toledo a San Martín de Montalbán.

La ruta puede iniciase, por el norte, desde Toledo y por el sur, viajando desde Ciudad Real hasta el Puerto del Milagro y Ventas con Pena Aguilera. Si optamos por salir desde Talavera, la referencia es el pueblo de Los Navalmorales.

Tanto si elegimos uno u otro extremo, el punto de partida es San Martín de Montalbán desde donde, por la CM-4009, nos desviaremos a la derecha para visitar la iglesia y complejo monacal de Melque, de origen visigodo, donde la Orden del Temple instaló un convento en 1197. Volviendo a la CM-4009, frente a la carretera estrecha que dejamos, comienza un camino que nos lleva hacia el Castillo de Montalbán, cabe- za de la encomienda templaría. El castillo, uno de los mayores de España, ya existía cuando los templarios aparecen en el territorio. Cabe destacar sus majestuosas torres albarranas y el sistema defensivo. Impresionantes, también, son las vistas sobre el cañon del río Torcón.

Dejamos el castillo, y nos dirigimos nuevamente a San Martín de Montalbán, donde podremos visitar su lega- do histórico y su amplia oferta de enclaves arquitectónicos y culturales, el visitante puede recorrer el interior de las calles de San Martín de Montalbán para reencontrarse con la herencia de una tradición marcada por el roce innato de la historia. El punto de partida lo tomamos en la Plaza del Ayuntamiento, tras la visita al ayuntamiento descubrimos la Iglesia de San Andrés construida a principios del siglo XVII.

Desde San Martín de Montalbán podemos practicar una ruta a pie, de dificultad baja de unos 3 Km. aproximadamente, hasta llegar al Puente Canasta, de origen romano, que comunicaba las posesiones de Montalbán en la cordillera y que salva profundos tajos que muestra el paisaje del entorno.

Continuamos el viaje en dirección a Navahermosa por la carretera CM-401. Adentrándonos en la localidad nos encontramos con la Ermita de San Sebastián, al oeste, cruzando la gran avenida, encontramos la Casa Consistorial sobre la que se levanta la gran torre del Reloj, y al este vislumbramos la Iglesia Parroquial de San Miguel de Arcángel, construida sobre una iglesia anterior del siglo XV. Una vez visitada esta población deberemos salir de ella por detrás de la iglesia y recorrer 2 Km. por un camino compactado antes de llegar al Castillo de Dos Hermanas, enclavado en un paraje que tiene algo de mágico, tranquilo y espectacular. En sus cercanías existió el poblado de Dos Hermanas, posiblemente fruto de la repoblación templaría y posteriormente, en el siglo XIII, se levantó el castillo para proteger la frontera sur de Montalbán. Esta zona fue zona fronteriza entre árabes y cristianos donde se dieron múltiples enfrentamientos entre ambas partes. Desde esta población podemos realizar una ruta a pie visitando el maravilloso paraje, en el que encontramos la Ermita de "La Milagra" donde se celebra la romería el tercer domingo del mes de mayo.

El siguiente punto de nuestra ruta es el municipio de Hontanar, pintoresco pueblecito rodeado de las montañas del macizo de Corral de Cantos, y antes de encaminarnos a Malamoneda podemos visitar el Centro de Interpretación del despoblado, solicitándolo previamente al ayuntamiento. Después nos dirigiremos al despoblado de Malamoneda, el camino se hace a pie a partir del cruce de la carretera de Hontanar y Navas de Estena, son 6 Km., aproximadamente, donde el caminante debe de estar atento para tomar, a unos 4 Km. un camino que se desvía a la izquierda entre algunas encinas y chaparros, continuamos por este camino y al final del mismo divisaremos la Torre de Malamoneda con los restos del caserío de su antigua población. Al norte de la torre, se extiende una necrópolis tardorromana que continua por el oeste y, hacia el sur, hallaremos las construcciones del antiguo poblado.

Volviendo al camino principal junto a la torre, se cruzan restos de calles y casas de la primitiva Malamoneda, hasta llegar a un arroyuelo llamado Pasadero, afluente del río Cedena. Prosigue el camino entre las huertas donde se levantan las ruinas del antiguo castillo y se ubicaba la desaparecida iglesia. El camino avanza hasta el río Cedena que podemos vadearlo y seguir su curso hasta encontrarnos con una presa que cruzándola, llega de nuevo a la torre.

De vuelta a Hontanar, podemos dirigirnos a nuestro punto de partida, por Navahermosa dando por finalizada la Ruta.

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